Ñublense recibió su primera derrota como local en lo que va de torneo

En el primer partido del año para Ñublense, Deportes Temuco consiguió ser el único equipo que ha vencido a los Diablos Rojos jugando como local, en lo que va de torneo. Tras perder 2-1, los chillanejos siguen en lo más alto de la tabla, con 43 unidades.

En el inicio del partido se les complicaron las cosas a los rojos, puesto que, a los 10 minutos de juego, Deportes Temuco se puso en ventaja con un gol de Carlos Escobar. A los 33’, el local intentó igualar con un cabezazo de Mario Briceño, sin embargo, contuvo el meta López.

Tras esto, el cuadro de Chillán no pudo reaccionar en los primeros 45 minutos, no se produjeron llegadas de peligro y el primer tiempo se terminó 1-0 a favor de los temuquenses.

En el complemento, Ñublense intentó mostrar otra cara, pero el cuadro de la Araucanía no dejó espacios para que el Rojo pusiera en marcha su juego. A los 53 minutos, el juez central, Franco Arrué, sentenció penal para los dirigidos por Patricio Lira. Tras el tiro mediante los 12 pasos, Deportes Temuco se ponía en ventaja por dos goles a cero, obra de Carlos Escobar.  

Ante ese panorama desalentador, Jaime García decidió ingresar al terreno de juego a David Escalante, quién reemplazo a Jonathan Turra. Y nuevamente los goles vendrían desde la banca, ya que, a los 84’, David Escalante descontó para los ñublensinos, tras un centro por la izquierda de Iván Rozas. 

En la recta final del encuentro, el club de las 21 comunas intentó conseguir el empate, poniendo una gran cantidad de jugadores en el área rival. Sin embargo, el tiempo no le alcanzó y la contienda terminó dos goles a uno, con victoria para el cuadro de Temuco. 

Tras la derrota, el líder de la Primera B, se mantiene en lo más alto, con 43 puntos y sigue teniendo la primera chance del ascenso, pues solo le restan seis puntos. Para la próxima fecha, el principal club de la región de Ñuble deberá trasladarse este miércoles hasta la capital del país, para enfrentar al Athletic Club Barnechea. 

Por José Tomás Oliva.